“Shhhh…no se lo digas a mamá”

Hablar sobre Maltrato y Abuso Infantil no es fácil, no solo porque para hacerlo hay que tener en cuenta aspectos técnicos, sino porque implica dejar de lado muchos de nuestros prejuicios y conceptos de lo que es un niño en sí mismo.

Histórica y culturalmente los niños han sido considerados propiedad de…y esto ha habilitado desde siempre, desde el comienzo de la humanidad, a que la vida del niño pertenece a alguien, llámese madre, padre o “criador”. Y entonces, ese “dueño” ha tenido el derecho a todo, desde
darle la vida a quitársela.

Hoy no han cambiado demasiado estos conceptos, lamentablemente.
Nos encontramos con situaciones durísimas que viven nuestros niños y adolescentes y que lo hacen en el silencio más absoluto dentro de su hogar, sintiendo que “eso” que les está pasando no debe estar bien, porque tal vez sus amigos no lo vivan, pero al mismo tiempo son víctimas de sus propios seres queridos, amados por ellos lo que refuerza el sentimiento de impotencia por parte de ese niño. Se estima que el 30 % de las denuncias por Maltrato Infantil corresponde a ABUSO SEXUAL, y que más del doble no se denuncian.

El ASI ( Abuso Sexual Infantil) se da en niños y adolescentes entre los 5 y 12 años con mayor frecuencia. Y quien más lo sufre es la niña, aunque existen varones abusados.
Un niño no inventa sobre su propio abuso sexual, si habla es preciso creerle. Es difícil para el también hablar. Por todo lo que mencionamos más arriba pero sobretodo porque su abusador emplea estrategias muy sutiles para que no hable, para que no se lo diga a nadie.
No olvidemos que en el 93% de los casos donde hay abuso sexual, quien abusa del niño es un familiar cercano o muy allegado a la familia. Por lo tanto ese niño “confía” en su agresor.Pero, su agresor que sí sabe que está cometiendo un delito, ya que generalmente son personas que no presentan patología psiquiátrica, no usa la fuerza física, “convence” a su víctima con obsequios, regalos, amenaza con lastimar o incluso matar a alguien que sabe que el niño ama.
El abuso sexual incluye desde la exposición de los genitales por parte del adulto, hasta la violación del menor ( mirarlo, tocarlo, penetrarlo), explotarlo sexualmente, acosarlo a través de las redes sociales (grooming). Es decir que, ABUSO SEXUAL no siempre es violación.

Así es como ese niño puede transcurrir años padeciendo su abuso. Muchas veces habla cuando llega a la adolescencia o cuando se “enamora” y su vida afectiva no se completa. O cuando su abusador lo “deja de lado” y comienza con un hermano más pequeño, o cuando surge un embarazo o una enfermedad de trasmisión sexual (ETS). Entonces habla.
Los sentimientos del niño o adolescente abusado son muy encontrados siempre. Culpa, asco, amor, odio, vergüenza, miedo y ganas de morir o matar a su agresor.
Muchos de ustedes se preguntarán qué se puede hacer en estos casos. Y obviamente hay dos situaciones bien claras: prevención para que a nuestro hijo no le suceda y si le sucede, creerle y denunciar, con todo lo que esto implica.
Para prevenir, lo más importante es vencer nuestros propios prejuicios a la hora de hablar de este tema inclusive en nuestros hogares con nuestros hijos. No perder oportunidad de a partir de un hecho quizás informativo, hablar una vez, otra vez, las veces que sea necesario.

Enseñarle a nuestros hijos, sean nenas o varones, los límites de su cuerpo y que NADIE puede transgredir. Enseñarles a decir NO. Estar atentos a cualquier cambio comportamental de nuestro hijo, por ejemplo negarse a quedarse con determinada persona o salir a hacer mandados con…, etc.

Mariángeles Durante
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